Isabel Preysler vuelve a ser noticia, pero esta vez por motivos que combinan el misterio con la tristeza. Conocida por su elegancia y su vida llena de glamour, Preysler ha sido una figura constante en la prensa rosa durante décadas. Sin embargo, en el verano de 2024, ha optado por un perfil más bajo, eligiendo la discreción en un momento en que su vida personal ha estado bajo el escrutinio público, especialmente tras su ruptura con el premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa a finales de 2022.
3Los planes de Isabel Preysler
A pesar de no poder asistir al funeral, Isabel tiene previsto viajar a Marbella a finales de agosto. Según las mismas fuentes, uno de los motivos de este viaje sería apoyar a Caritina Lapique en estos momentos tan difíciles. Además, la madre de Tamara Falcó estaría interesada en asistir al concierto que su hijo Julio José ofrecerá el próximo 30 de agosto en el festival Starlite, uno de los eventos más exclusivos del verano en la Costa del Sol. Este concierto, que prometía ser una ocasión alegre para la familia, ahora estará marcado por el recuerdo del amigo perdido.
Los veranos de Isabel Preysler siempre han sido un reflejo de su estilo de vida: lujosos, llenos de glamour y rodeados de amigos y familiares en algunos de los lugares más exclusivos del mundo. Sin embargo, este 2024, las cosas han sido diferentes. Con la ruptura de su relación con Mario Vargas Llosa aún fresca en la memoria de muchos, y la reciente pérdida de Carlos Goyanes, este verano parece ser más un tiempo de reflexión y cambio que de celebración.
Isabel ha dejado atrás esos días en los que alquilaba una mansión en Marbella, donde toda la familia, incluyendo a sus parejas, se reunía para pasar el verano. En aquellos tiempos, fotógrafos y reporteros hacían guardia para captar imágenes de Isabel en las fiestas más exclusivas de la ciudad o cenando en restaurantes como La Meridiana, donde solía disfrutar de veladas distinguidas con sus amigas. Este año, no solo ha cambiado su rutina de vacaciones, sino que también ha modificado la forma en que interactúa con el mundo exterior, eligiendo la discreción y la privacidad por encima del espectáculo mediático.
Aunque Isabel Preysler ha mantenido en secreto el destino exacto de sus vacaciones, algunas fuentes sugieren que podría estar en algún lugar exótico, como acostumbra. Lo que sí parece claro es que no se encuentra en España ni en Miami, y que su lugar de descanso sigue siendo un misterio, algo que, sin duda, ha aumentado la curiosidad y las especulaciones en torno a su figura.